Un tip simple y económico permite conservar la mitad de una palta hasta tres días sin que se oxide ni pierda sabor.
La temporada de paltas ya está en marcha y con ella un problema recurrente: ¿cómo guardar la mitad que sobra sin que se ponga negra?
El chef Paco Almeida compartió un truco práctico y efectivo. Solo se necesita papel de cocina o servilletas absorbentes:
- Envolver la palta sobrante en el papel.
- Humedecerlo bien hasta que quede adherido a la pulpa.
- Guardarla en la heladera.
La clave está en que el papel se mantenga siempre húmedo. Por eso, si no se consume al día siguiente, conviene revisarlo y volver a mojarlo si es necesario. De esta forma, la palta puede durar hasta tres días fresca y sin manchas oscuras.
Un consejo ideal tanto para quienes la compran en la verdulería como para quienes tienen la suerte de tener un árbol en casa.
