Parques Nacionales lanzó una recompensa millonaria para obtener datos sobre Acaí. La investigación judicial sigue sin hallar el collar ni el cuerpo del animal.
La Administración de Parques Nacionales (APN) ofreció este sábado una recompensa de $250 millones para quienes aporten información precisa sobre la desaparición de Acaí, una hembra de yaguareté reintroducida hace pocas semanas en el Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco. El caso mantiene en alerta a las autoridades desde el 25 de octubre, cuando se perdió la última señal del collar satelital.
La desaparición de la felina derivó en una investigación judicial que intenta esclarecer qué ocurrió con el ejemplar y determinar eventuales responsabilidades. El fiscal federal de Sáenz Peña, Carlos Amad, confirmó que el daño ambiental estimado por la pérdida del animal asciende a $2.700 millones, una cifra que refleja la criticidad del proyecto de conservación.
Parques Nacionales pidió la colaboración activa de las comunidades locales para difundir la búsqueda y aportar datos que permitan reconstruir los hechos. La convocatoria se enmarca en el esfuerzo conjunto por proteger a los yaguaretés reintroducidos y fortalecer las medidas de seguridad en la zona chaqueña.
La búsqueda movilizó a equipos de la Fundación Rewilding Argentina, autoridades provinciales y fuerzas federales, que desplegaron rastrillajes terrestres, fluviales y operativos de inteligencia. Desde la última señal registrada en cercanías del río Bermejo, se activó un protocolo especial que incluyó buzos de Bomberos, patrullajes y análisis de geolocalización.
A pesar de los allanamientos realizados y del secuestro de teléfonos celulares en distintos puntos de la región, los investigadores no encontraron aún ni el collar ni el cuerpo de Acaí. Las dificultades del terreno, la baja población en la zona y las condiciones extremas complican el avance de los operativos.
El fiscal Amad señaló que se están revisando imágenes satelitales, testimonios de pobladores y la posibilidad de un encuentro conflictivo entre la yaguareté y animales domésticos. Paralelamente, los dispositivos electrónicos secuestrados serán analizados por la División Cibercrimen en busca de pistas que permitan reconstruir la secuencia de hechos.
Si bien en los primeros días surgieron versiones que apuntaban a cazadores furtivos, Amad pidió cautela y aseguró que no existen elementos firmes para sostener esa hipótesis. “No tengo certezas de que Acaí esté muerta ni de que actuara una banda de cazadores. No descarto nada, pero no puedo afirmarlo”, remarcó.
Acaí, de 2 años y 8 meses, se había sumado al programa de reintroducción del yaguareté impulsado por Rewilding Argentina y Parques Nacionales, con monitoreo permanente mediante un collar satelital. Tras días de recorridos por el monte, la señal se perdió el 25 de octubre. Aunque inicialmente se informó que el collar había aparecido en el río, el fiscal desmintió esa versión y la investigación continúa abierta.
