Por primera vez en Corrientes, una especie de anfibio obtiene un marco legal propio de protección.
El sapito correntino (Melanophryniscus cupreuscapularis) fue declarado Monumento Natural Provincial, convirtiéndose en el primer anfibio protegido por ley en Corrientes. La Cámara de Diputados aprobó la norma el 26 de noviembre, luego de una iniciativa impulsada por la Fundación Protección Ñacaniná, que el año pasado reunió firmas para respaldar el proyecto.
Desde la fundación destacaron que se trata de un precedente histórico, ya que por primera vez una especie de anfibio obtiene protección legal específica. Su presidenta, Nora Celeste Frank, explicó que el objetivo es resguardar a una especie endémica del triángulo noroeste de Corrientes que hoy se encuentra en situación vulnerable debido a la pérdida de hábitat, la tala, el avance agropecuario, la urbanización y el tráfico ilegal de fauna.
Frank subrayó que la protección era urgente porque la distribución del sapito correntino es muy limitada y depende de ambientes fragmentados que están desapareciendo. También remarcó que el reconocimiento permitirá impulsar investigaciones, monitoreos y articulación con instituciones científicas, fundamentales para tomar decisiones ambientales acertadas.
El sapito correntino cumple un rol ecológico clave: es un bioindicador de la salud de los ecosistemas de Urunday y Quebracho Colorado, y contribuye a controlar poblaciones de hormigas, moscas y mosquitos, brindando importantes servicios ambientales.
La iniciativa legislativa avanzó con el acompañamiento del senador Diógenes González, quien presentó el proyecto tras reuniones con autoridades provinciales y la Fundación Ñacaniná. Con la aprobación en Diputados, la declaración quedó finalmente convertida en ley.
De esta manera, Corrientes incorpora por primera vez a los anfibios dentro de su esquema de protección como Monumentos Naturales, fortaleciendo la conservación de su fauna nativa y promoviendo un mayor sentido de pertenencia ambiental en la comunidad.
