Luis Agote, el argentino que cambió la historia de la medicina: el día que se realizó la primera transfusión de sangre anticoagulada

El 9 de noviembre de 1914, el médico argentino Luis Agote realizó la primera transfusión de sangre con citrato de sodio. Su hallazgo revolucionó la medicina y permitió crear los bancos de sangre modernos.

Hace más de un siglo, en el Hospital Rawson de Buenos Aires, un médico argentino protagonizó un hecho que transformó la medicina mundialEl 9 de noviembre de 1914, Luis Agote realizó con éxito la primera transfusión de sangre anticoagulada, utilizando citrato de sodio para evitar que el fluido se coagulara fuera del cuerpo.

Ese procedimiento marcó el inicio de una nueva era en la atención médica, al permitir que la sangre pudiera conservarse y transportarse con seguridad.

El contexto era complicado: el mundo atravesaba la Primera Guerra Mundial y las transfusiones eran, hasta entonces, un procedimiento peligroso. “En 1914 no se realizaban transfusiones ya que la sangre cuando se extraía se coagulaba. Se intentaban realizar transfusiones directas, pero debido a la coagulación, eran de escasa cantidad y no eran efectivas como tratamiento”, explicó la Dra. Alejandra Vellicce (MN 140.563), jefa de la División de Hemoterapia del Hospital de Clínicas.

Luis Agote, el médico argentino que cambió la historia de la medicina: el día que se realizó la primera transfusión de sangre anticoagulada

“Se consideraba una práctica arriesgada ya que al formarse coágulos se pueden generar complicaciones como trombosis, que impide la circulación de sangre y puede provocar la muerte”, agregó.

El método que permitió salvar millones de vidas

El logro de Agote fue posible gracias a una serie de ensayos con citrato de sodio, una sustancia que impide la coagulación. “Empezó a probar diferentes inyecciones de citrato de sodio por vía intravenosa, comprobando que no era nocivo para las personas”, señaló Vellicce.

Después de comprobar su inocuidad, Agote extrajo sangre en un frasco de vidrio, la mezcló con citrato y la conservó durante quince días. El resultado fue increíble: la sangre no se coaguló y mantuvo todas sus características biológicas. Ese descubrimiento permitió realizar la primera transfusión de sangre citratada a nivel mundial, un hito que revolucionó la medicina y sentó las bases para los futuros bancos de sangre.

Un dato no menor: Agote nunca patentó su descubrimiento, porque consideraba que debía estar al servicio de la humanidad.

Luis Agote: de pionero a referente internacional

Luis Agote nació en Buenos Aires el 22 de septiembre de 1868. Se recibió de médico en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1893 y desarrolló una destacada carrera profesional y política. Fue secretario del Departamento Nacional de Higiene, dirigió el lazareto de la Isla Martín García y se desempeñó como profesor titular de Clínica Médica en la UBA entre 1915 y 1929.

En 1914 fundó el Instituto Modelo de Clínica Médica del Hospital Rawson, donde llevó adelante investigaciones, docencia y atención a pacientes. Allí perfeccionó su técnica con citrato de sodio y demostró su eficacia.

Su contribución trascendió fronteras: gracias a su método, los médicos que combatían en Europa pudieron realizar transfusiones seguras en plena guerra, salvando innumerables vidas. Agote falleció el 12 de noviembre de 1954, pero su legado sigue vigente.

De la transfusión a la hemoterapia moderna

El avance de Agote abrió un nuevo camino para la medicina. “La transfusión de sangre permitió desde 1914 salvar vidas en la Primera Guerra Mundial y realizar cirugías que necesitaban como soporte las transfusiones de sangre, descubrimiento que fue fundamental junto con el de los anestésicos y los antisépticos”, sostuvo Vellicce.

En la Argentina, el desarrollo siguió durante el siglo XX. En 1983 se sancionó la Ley Nacional de Sangre (N° 22.990), que regula la especialidad de Hemoterapia. Años después, el Plan Nacional de Hemoterapia estableció los requisitos estructurales y funcionales para los servicios de todo el país e impulsó campañas de promoción y colectas externas.

“Actualmente se realiza a través de la Dirección de Sangre, Hemoderivados y Terapia Celular”, detalló la médica. “Hoy en Argentina se producen los diferentes componentes de la sangre tales como glóbulos rojos, plaquetas, plasma y crioprecipitados que cumplen con los criterios de calidad nacional e internacional”, agregó.

El legado en el Hospital de Clínicas

El Banco de Sangre del Hospital de Clínicas, creado en 1938, hoy es un referente nacional. Está habilitado por ANMAT e INCUCAI, y además colabora con la Planta de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, la única pública en Latinoamérica dedicada a producir medicamentos derivados del plasma.

“Estos medicamentos se utilizan en diferentes enfermedades; particularmente la Gama Globulina Intravenosa (GGIV) es indispensable para la vida de los pacientes con enfermedades poco frecuentes”, explicó Vellicce.

Desde el hospital, se impulsa también la donación de plasma por aféresis, una técnica que permite separar el plasma del resto de los componentes sanguíneos. “El objetivo es disponer de materia prima para la autosuficiencia de estos hemoderivados en Argentina”, señaló.

Donación de sangre: cuáles son los desafíos actuales

A más de un siglo del descubrimiento de Agote, la transfusión sigue siendo un acto vital que depende de la solidaridad. “El desafío a nivel mundial es disponer de donantes voluntarios, altruistas y repetidos”, remarcó la especialista.

Voluntario, porque debe surgir por voluntad propia; altruista, porque no implica recibir nada a cambio; y repetido, porque donar varias veces al año mejora la seguridad de la sangre que reciben los pacientes.

“La seguridad se logra con la calificación de los donantes. Todas las personas deben cumplir con una serie de requisitos cuyo objetivo es cuidar a quien dona y a quien recibe”, explicó Vellicce.

Cuáles son los requisitos para ser donante

Para donar sangre, es necesario:

  • Ser mayor de 18 años y menor de 65.
  • Pesar más de 50 Kg.
  • Sentirse bien de salud.
  • Descansar por lo menos 8 a 12 horas previo a la donación.
  • No se requiere ayuno previo.

El Hospital de Clínicas recibe donantes de lunes a sábados, de 8 a 12:30, en el tercer piso, sala 5. “Invitamos a consultar nuestras redes sociales (@promocionuba) para conocer las actividades que realizamos y poder hacer consultas por dudas sobre la donación de sangre o plasma”, concluyó la médica.