Pirotecnia y autismo: un llamado a la conciencia en fiestas

Marcela Kriskovich, presidenta de la Asociación Civil Prestadores de Discapacidad Unidos, advierte, sobre el impacto negativo de la pirotecnia en personas con trastorno del espectro autista y otras condiciones sensoriales.

Marcela Kriskovich, presidenta de la Asociación Civil Prestadores de Discapacidad Unidos, dialogó con un medio local para abordar un tema recurrente en las festividades de fin de año: el uso de la pirotecnia y sus graves consecuencias para las personas con trastorno del espectro autista (TEA) y otras condiciones que presentan déficit en la integración sensorial.

Kriskovich enfatizó que la pirotecnia no solo afecta a los animales, sino que también provoca un gran daño a las personas. “El uso de la pirotecnia los intranquiliza, los pone en una situación de un alto monto de ansiedad y donde muchas veces pueden entrar en crisis, autolesionarse y donde realmente la pasan muy mal”, explicó. La especialista y madre de Iker, un niño con TEA, hizo un llamado a la empatía: “Nosotros siempre decimos más luces y menos ruido no solamente por los animales, sino también por las personas que tengan algún tipo de condición que les perjudica realmente el uso de la pirotecnia”.

A pesar de que con el paso de los años se observa una mayor conciencia, Kriskovich lamenta que “todavía hay gente que no tiene empatía, que realmente no toma conciencia de que esto perjudica y hace daño a la persona, sea la condición que tenga”. Subrayó que el déficit en la integración sensorial puede llevar a situaciones “muy difíciles donde llevan a incluso a autolesionarse”.

La presidenta de la Asociación Civil Prestadores de Discapacidad Unidos instó a quienes aún utilizan pirotecnia a reflexionar sobre el impacto en las familias. “Que se pongan un poquito en el lugar de los papás y donde realmente uno quiere pasar un momento feliz en familia y no estar yendo al hospital o a emergencia para tratar de que la persona se calme, porque entra en una situación muy difícil”, manifestó.

Kriskovich también detalló cómo la hipersensibilidad a ciertos ruidos varía entre individuos. Añadió que estas personas pueden llegar a “taparse los oídos, a golpearse las orejas, a lesionarse las orejas porque es cierto umbral”.

Finalmente, Marcela Kriskovich aclaró que el daño no se limita únicamente a las personas dentro del espectro autista. “No es solamente aquellas personas que están dentro del espectro sino también aquellas patología que pueden tener indicadores de autismo también le van a producir daño al uso del ritmo técnico”, concluyó, haciendo referencia a patologías como el síndrome de Down que pueden presentar indicadores de autismo.